La capacidad de recordarte a ti y a tus preferencias se está convirtiendo rápidamente en un gran punto de venta para los agentes y chatbots de IA.
Cuando toda la información está en el mismo depósito, es propensa a cruzar contextos de maneras que son profundamente indeseables. Una charla informal sobre preferencias dietéticas para elaborar una lista de compras podría influir más adelante en las opciones de seguro médico que se ofrecen, o una búsqueda de restaurantes que ofrezcan entradas accesibles podría filtrarse en las negociaciones salariales, todo ello sin que el usuario se dé cuenta (esta preocupación puede parecerle familiar desde los primeros días de los “grandes datos”, pero ahora es mucho menos teórica). Una sopa de información de la memoria no sólo plantea un problema de privacidad, sino que también hace que sea más difícil comprender el comportamiento de un sistema de IA y, en primer lugar, gobernarlo. Entonces, ¿qué pueden hacer los desarrolladores para solucionarlo? este problemaMiranda Bogen es la directora del Laboratorio de Gobernanza de IA del Centro para la Democracia y la Tecnología.
Publicado originalmente en technologyreview.com el 28 de enero de 2026.
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